| Fiestas Patronales San Borja 2011 |
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| Tuesday, 11 October 2011 19:52 |
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La luna llena que surgía de entre las rocosas montañas daba la bienvenida a las fiestas patronales realizadas el 9 y 10 de octubre de este 2011. Poco a Poco el presbiterio del templo misional se fue poblando de veladoras que devotamente y ordenadamente iban colocando los peregrinos llegados de toda la región: Bahía de los Ángeles, Nuevo Rosarito, Guerreo Negro, Punta Prieta y demás...
Hacia el medio día arribó la cabalgata procedente del rancho la Miseria, recordando así las travesías que debieron recorrer durante días los misioneros jesuitas que encontraron este lugar donde poco después fundarían la misión dedicada a San Francisco de Borja en 1762.
Desde los inicios de la misión, los bautismos forman parte de las fiestas patronales. Padres y padrinos comparten el mismo sentimiento de añoranza, pues en esta misión se bautizaron sus padres, abuelos y bisabuelos. En este año, el sacramento del bautismo adquirió un simbolismo especial, pues fue utilizada la misma pila bautismal que los misioneros esculpieron en piedra para sumergir en sus aguas a los nativos cochimies.
Por la noche la música y el baile dieron tregua para que se realizara la Misa de Vigilia, donde el Padre Ángel, además, confirió la Primera Comunión a tres niños de ranchos circunvecinos y devotos de san Francisco de Borja. Solamente durante esta noche, en el año, la misión luce iluminada por velas y focos, rompiendo así la oscuridad de la noche que cobija diariamente. La media noche marcó el tiempo para que se cantaran a viva voz y con el acompañamiento de los músicos las tradicionales mañanitas al santo patrono.
Al día siguiente, la procesión con la imagen venerada de san Francisco dio inicio a la jornada. El santo fue paseado por el atrio de la misión entre rezos, cantos y porras. Por primera vez, como un gesto de bendición y cercanía con los primeros pobladores del sitio misional, la imagen de san Borja fue llevada al cementerio misional, donde reposan los antepasados que dieron origen a la religión y la cultura de este emblemático sitio de Baja California.
Y con el arribo del santo a su casa, la misión, se concluyeron las fiestas patronales con la celebración de una Misa y tres confirmaciones. Una a una fueron dejando la misión las familias y peregrinos para retornar a sus lugares de residencia, ranchos, pueblos y ciudades. Seguramente regresarán el próximo año, para agradecer a San Francisco de Borja los favores y milagros recibidos, para implorar por alguna necesidad y para participar nuevamente de las festividades de una joven misión que, para el 2012, estará cumpliendo sus 250 años de fundación. Gabriel Fierro |